¿A que puedes aspirar cuando ya has conseguido llegar a la semifinal en el Mundial anterior? Pues a la final, no queda otra y este es la situación actual de las selecciones de Republik von Benleir y Reino de Vlaar. Ambas selecciones consiguieron el año pasado llegar a las semifinales cayendo eliminadas por Atlántida y Norhelsing respectivamente. Posteriormente, en el partido del 3º puesto Benleir consiguió quedarse con la medalla de bronce del Mundial poyo. Ahora no les queda otra que aspirar a la final para seguir creciendo.
La benleitta es una de las selecciones que ha ido creciendo mundial tras mundial y la pasada edición consiguieron alcanzar las semifinales. El grupo que acude a Betoppia es similar al que consiguieron dicha semifinal, el nucleo del equipo es el mismo y ha sufrido ligeras modificaciones para reforzarlo. El equipo viene liderado por el veterano Lois Van Gaal, entrenador con experiencia y que espera llevar a Benleir a la final. Sus jugadores insignia son, sin duda, Schweinsteiger y Robben de cuyo estado depende en gran medida la eficacia de la selección. Aun así se rodean de un grupo de jugadores con calidad como son los jóvenes Grosskreutz, Kroos o Gervinho. La defensa, y más concretamente sus centrales, es su gran debilidad con el polémico Ricardo Costa y el novato Demidov y con el gran problema de que no encuentran un portero fijo, en esta ocasión contarán con el veterano Tim Wiese. Aun así la capacidad de la benleitta es tocar el balón en el centro del campo tratando de que les creen muy pocas ocasiones y asestar el golpe mortal por las bandas con Kroos y Robben. Una selección que tiene claro su objetivo, tiene una forma de juego asentada y que viene a Betoppia con las ideas muy claras y un sólo propósito: conseguir llegar a la final para seguir mejorando.
El Reino de Vlaar está en una situación similar a la de la benleitta. El año pasado fueron la gran revelación y consiguieron llegar hasta semifinales, ahora su único objetivo es repetir semifinal o dar un paso más y conseguir acceder por primera vez a la gran final del Mundial. El equipo liderado por Marco Van Basten realizó un gran Mundial en Poyomonia y por eso acude a Betoppia con una plantilla casi idéntica a la de aquel Mundial. En la delantera un tridente formado por Kalou, Kuyt y Babel son los encargados de taladrar la portería rival pero para ello es esencial el estado de la estrella del equipo, Tomáš Rosický. Por Rosicky pasa todo el juego de los naranjitos, es el centrocampista creativo, el 10 del equipo y el encargado de organizar el enlace entre ataque y defensa y repartir juego con la ayuda de Malouda y Riise por las bandas. Una defensa veterana y solidad liderada por Hyypia es otra de las garantías de los naranjitos y finalmente el vetaranísimo portero de 36 años, Jussi Jaaskelainen será el encargado de mantener la portería a 0. El punto débil de la selección vlaaresa es que es un equipo envejecido que genera un fútbol lento y que depende de la lucidez de Rosicky lo que le puede generar problemas pero la veteranía y experiencia de este equipo ya les regaló una semifinal y seguro que ansían conseguir llegar a la final. La experiencia es un grado y es lo que quieren demostrar los naranjitos en el Mundial de Betoppia, veremos si lo consiguen.
La primera inscripción fue, como no podía ser de otra forma, la de la selección imperial liderada por Van Marwijk que vuelve a la competición internacional. También contamos ya con la presencia de los propietarios de los derechos de este evento, la selección sexylandesa y la selección mostolandesa que no podían faltar a la competición. No podía faltar tampoco la actual campeona del Mundo, el Gran Ducado de Atlántida, que tras desplegar un maravilloso juego en Poyomonia se alzó con el triunfo y viene a Betoppia para tratar de revalidar esta victoria.